viernes, 14 de septiembre de 2012

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Nos encantan las películas de amor donde el/la protagonista de turno sufre mil calvarios para conseguir a su chic@. Nos encanta verlas, sufrir y llorar con ellas. Pero a veces no abrimos los ojos y no nos damos cuenta de lo cerca que están de nosotros esas historias de amor. Sólo hace falta mirar hacia nuestros padres y ver cómo la vida los ha juntado durante muchos años. O nuestros abuelos que a pesar de haber compartido miles y miles de días juntos ahí siguen tirando uno del otro hacia delante, sin pensarlo dos veces. La vida nos regala pequeñas historias de amor que muchas veces menospreciamos que no hacemos caso, pero ahí están. Todas esconden sus pequeños momentos, historias, risas y sufrimientos. Esos pequeños detalles que marcan una relación y que aunque no queramos quedan gravados con fuego a nuestra piel, sin remedio, sin poder evitarlo.

Y es que al fin y al cabo por muy solteros que estemos, nos encanta ver a gente siendo felices sólo por el mero hecho de estar junto a otra persona.



Foto por Helena Constela: http://www.flickr.com/photos/helenaconstela (demasiado buena para tener 16 años)

2 comentarios:

  1. Estamos rodeados de amor y no lo apreciamos.
    Lo has descrito perfectamente.
    Un abrazo :3

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